Los Bomberos en Chile.

Chile es el único país en el mundo en que la totalidad de sus Bomberos son Voluntarios. Es decir, ninguno percibe un salario por su labor.
En Chile, hay unos 40.000 bomberos; divididos en más de 300 cuerpos que se dividen por comunas.
Ellos están alertas las 24 horas todos los días del año participando y llegando sólo en minutos a cualquier tipo de emergencias o tragedias tales como; Incendios, terremotos, aluviones, Tsunamis, derrumbes, accidentes vehiculares, rescate de personas atrapadas, emergencias químicas y en fin todo lo que demande salvar vidas humanas y materiales.
Aunque en Chile el sistema funcione totalmente sobre la base del voluntariado, muchos destacan la capacidad de los bomberos Chilenos para enfrentar emergencias. Son señalados como uno de los mejor preparados del continente y con la más moderna tecnología en carros y equipos.
Los aportes del Estado chileno alcanzan para cubrir cerca de 55% de los gastos operacionales de los 312 cuerpos de bomberos del país, el resto deben buscarlos los propios Voluntarios quienes incluso pagan por pertenecer a la institución.
Los Bomberos en Chile están dispuestos arriesgar su vida si fuere necesario, muestra de esto son los más de 300 mártires que entregaron su vida por los demás.
Una Institución con más de 160 años de vida, llena de tradiciones e historia y que es valorada y apreciada por la comunidad por la gran labor de servicio público que realizan salvando miles de vidas cada año.

Los bomberos en nuestro país tienen la siguiente filosofía: “Cuando alguien desarrolla cualquier actividad porque ama esa actividad y no porque tiene que ganarse la vida a través de ella, sin duda va a hacerlo mucho mejor, con mucha más pasión, esfuerzo y entusiasmo.”

“El incendio es como un monstruo, un fantasma, que está ahí siempre presente, que trae destrucción pero junto con ella trae ahí donde se presenta, esta especie de superhéroes que son los bomberos, que todos admiramos y que tienen la característica tan peculiar de aparecer en medio de la tragedia, de hacer lo que parece imposible, y detrás de sus trajes gordos y de sus cascos, hay personas tan normales, que hablan como todos los ciudadanos, que hacen una vida común, que trabajan, que tienen una familia, y que dedican una parte de su tiempo, voluntariamente, a esta actividad que los ennoblece tanto”.

Carolina Tohá, Alcaldesa de Santiago